domingo, 13 de marzo de 2011


Dicen que de los errores se aprende.
También dicen que las tortugas son muy lentas y que el Cola-cao y el Neskuik saben igual.
La gente dice tantas cosas que llega un punto en que no sabes diferenciar lo real de lo imaginario, la verda de la mentira, los dichos de la vida real.
Y sí, parate a pensarlo. ¿Acaso no vives en un mundo -no digo pueblo, ni país, si no mundo- en el que las mentiras, el poder y la popularidad dominana sobre todas las cosas -No Dios, si esque existe- Si no la importancia de tener un estatus social superior al de los demás? ¿Acaso no es verdad que lo verdaderamente dominante es la hipocresía barata acambio de la satisfacción de llamar la atención?
-"Un sistema político en el que la gente tiene derecho a expresar sus opiniones, a ser como es sin ser judgado, a pasearse por la calle sin tener que aguantar burlas. Es, lo que algunos llaman, un país libre."-
Y, desde mi punto de vista, por mucho que digamos que somos demócratas con la cabeza bien alta, llenos de orgullo, para mí no lo somos.
-"Puedes expresar tus opiniones, sí. Pero si no gustan ya te puedes ir escondiendo porque los que esten en contra tuya te la acabaran armando. Puedes ser como eres, pero no esperes no ser judgado. Puedes ir por la calle, pero no desesperes si escuchas a gente que se cree perfecta criticar uno de tus muchos defectos, dado que nadie es perfecto, y hacerte sentir mal.
"Democracia" , ¿Qúe no hay racismo?.
Jáh, menudo chiste no? Me pongo en posición y sí, quiera o no y por mucho que diga "No, no soy racista" siempre tienes un No Se Qué o un Que Se Yo, que te echa par atrás a la hora de, por ejemplo, decirle a tu padre que eres gay, que estás saliendo con un negro o que eres judío.
En resumen, no podemos presumir de algo que verdaderamente no tenemos. ¿En que vivimos? En una "Dictadura" en la que todos estamos sometidos al que decir de los demas,
Dicen que siempre anda un poco despistada,como si viviera en otro lugar que no tuviera nada que ver con la realidad.Dicen que a menudo sonríe sin motivo,y que anda siempre con el corazón a flor de piel.Dicen que no se entera de nada,que es un poco rara.Que no sigue una regla estricta,pero tampoco la sobrepasa.Dicen que es simpática y antipática.Incluso algunos se atreven a tacharla de prepotente,ignorando que no es más que una mujer con las ideas muy claras.Y es que ella no es rara,y aunque parezca que siempre va por otro lado se entera de todo.No es antipática,es sólo que no le gusta perder el tiempo.Trata a las personas con el mismo cuidado que trata a sus libros,pues reconoce que ambos pueden llegar a ser igual de interesantes.Y como si de un libro se tratara,relee una y otra vez las miradas con las que se cruza día tras día,y cuando se aprende la historia de memoria,se despide de una forma tan sutil que nadie se da cuenta realmente de que se acaba de marchar.Sonríe continuamente,y no precisamente porque los demás lo provoquen.Sonríe porque se enamora,sonríe porque le gusta la vida,sonríe porque sabe hasta donde es capaz de llegar,porque sabe que querer es poder,y ella quiere y lo intenta,de la forma en la que la vida le ha enseñado a intentarlo.Y aunque parezca que anda como perdida,aunque desde fuera se la pueda ver como una pieza que no encaja,está,está ahí y es consciente de que cuando falta su ausencia se nota,sabe que no es imprescindible,ni pretende serlo,pero sí reconoce que con ella las cosas son más fáciles,sabe que lo da todo cuando tiene que darlo y que sabe estar y ser en el momento exacto.Es valiente cuando le interesa serlo,y aunque no cree que existan personas y cosas puntuales imprescindibles,no concibe su vida en solitario,sino que reconoce que la esencia del ser humano está en todo lo vivido,en su mundo interior y exterior,porque el ser humano no es más que eso,un montón de historias de personas que provocan que al final la vida merezca la pena.

Soy diferente.


Puede que un día tenga mil sonrisas para repartir, y otro en cambio no tenga ganas de nada. Quiero a muchas personas, y odio a otras tantas. Para unos seré demasiado perfecta y para otros tendré demasiados defectos. Para unos seré la mejor amiga del mundo, y otros no me querran ni ver. Tengo muchas cosas buenas, pero también muchas malas. Me gusta contarle mis secretos a la gente en la que confio y que esa gente confie en mi. Me gusta picar, pero no que me piquen. Me encantta pasarme horas hablando por telefono con ellas. Me gusta reir y hacer reir. Me gustan los pequeños detalles y los grandes momentos. Me gusta recordar viejos momentos. Me gusta ayudar a la gente siempre y cuando se lo merezcan. Me gusta actuar sin pensar en las consecuencias. Me gustan las tardes de Starbucks, aunque otros dias prefiera estar en el parque haciendo el gilipollas. Me gusta saltarme las reglas y no seguir una misma rutina. Me gusta aprender de mis errores, que no son pocos. A veces puedo ser muy timida, otras en cambio puedo ser la mas lanzada. Odio los domingos y me encantan los sábados. Tengo muy poca confianza en mi misma y demasiada en los demás. Puedo ser tan encantadora por las mañanas, como por las tardes, pero depende del pie con el que me levante cada mañana. Tengo miradas que matan y sonrisas que emboban. Para mi es blanco o negro, el gris no existe. O te quiero o te odio. O me da igual o todo me afecta. O algo me gusta o no puedo ni verlo. Hago lo que quiero y cuando quiero. Tengo por costumbre soñar despierta todas las noches. Soy de las que prefiere un beso sincero que mil "te quiero" fingidos. Soy muy orgullosa y me callo muchas cosas que me gustaría decir. Tengo mis mas y mis menos. Odio que me hagan callar. Me encanta hacer locuras. Me tengo que caer 1000 veces,si no no aprendo.Que si el mundo me da mil razones para llorar, yo le tengo que dar mil y una para sonrreir.(:

Puede ser.

Puede ser, que hoy no vaya a anochecer, que este sea el principio del fin y acabar con la necesidad de saciar la sed que nada me calma y aprovechar hasta el último despertar…
Sigo buscando aquel lugar, donde el recuerdo me quiera olvidar, donde no haya más verdad que deba silenciar, sin saber a dónde voy, huyo de mi, de todo lo que soy, no quiero alargar el final ni un minuto más.
Encontrar, la manera de acortar tiempo al tiempo en esta eternidad, creo que estoy reprimiendo mi sed, consumiéndome, evitando miradas, ya no me quedan fuerzas para aguantar ni un minuto más.
Sigo buscando aquel lugar donde el recuerdo me quiera olvidar, donde no haya más verdad que deba silenciar, sin saber a dónde voy, huyo de mi, de todo lo que soy, no aguanto un minuto más.
Para mí hace tiempo que es así, misma historia, diferente identidad, prefiero regalar mi aliento a estar viviendo sin ninguna razón, ni una emoción, ni un adiós.
Estoy reprimiendo mi sed, consumiéndome, evitando miradas, ya no me quedan fuerzas para seguir persiguiendo aquel lugar donde el recuerdo me quiera olvidar, donde no haya más verdad que deba silenciar.
Huyo de mí y ya no soy capaz de esperar
ni un minuto más.
Sigo buscando aquel lugar donde el recuerdo me quiera olvidar, donde no haya más verdad que deba silenciar, sin saber a dónde voy, huyo de mi, de todo lo que soy, no aguanto un minuto más.

Estoy a tres segundos de ti.. (L)

Estoy a tres segundos de rozar tu mano, pero no puedo, no debo ni sé ya lo que quiero.Y te vas, y me muero, y te pierdes entre la gente y aunque sigo ahí, mi mano se ha ido contigo. No sé si acercarme, pero no debo, no puedo, ni sé ya lo que quiero. ¿Y qué me asombra de algo tan prohibido? Que me sigues teniendo prisionera, viva y pendiente de ti. No quiero verte, prefiero olvidarte, quiero perderte de vista y dejarte fuera de aquí. La luna alumbra cada noche mi ventana oscura y vivo sola, pobre y pendiente de ti. Tú no sabes nada, no hace falta explicación, sobran las palabras. No hay pecado, no hay culpable, no hay verdad, no hay nada. No es casualidad, mi vista se encargó de demostrar que yo en tu vida no tengo lugar. Me mataste la ilusión con tan solo una mirada que me castiga, acabaste con mi amor y tú no sabes nada, ni te imaginas… A mi paso voy borrando huellas de la nada. Cada dos minutos me abandona la ilusión, me tropiezo y me caigo. Cada dos minutos Recuperación me despierta en el salón y me levanto despacio. Cada dos minutos cambio de opinión. Cada dos minutos trato de olvidar todo los momentos que pasamos juntos. Cada dos minutos una eternidad sin tocar tus manos cada dos minutos. Estoy a tres segundos de rozar tu mano, pero no debo, no puedo ni sé ya lo que quiero. Solo sé que me sigues teniendo prisionera, viva y pendiente de ti, no quiero verte, prefiero olvidarte, quiero perderte de vista y dejarte fuera de aquí, que me mataste la ilusión con una sola mirada y tú no sabes nada y que cada dos minutos sin tocar tus manos es una eternidad, aunque no puedo, no debo, ni puedo ni sé ya lo que quiero

"¿La habéis visto?"


Entonces voy a buscar esa película en blanco y negro que ha durado dos años. Toda una vida. Esas noches pasadas en el sofá. Lejos. Sin conseguir darme una explicación. Arañándome las mejillas, pidiendo ayuda a las estrellas. Fuera, en el balcón, fumando un cigarrillo. Siguiendo después el humo hacia el cielo, arriba, más arriba, más aún… Allí, donde precisamente habíamos estado nosotros. (tres metros sobre el cielo). Cuántas veces he nadado en ese mar nocturno, me he perdido en ese cielo azul, llevado por los efluvios del alcohol, por la esperanza de encontrarla otra vez. Arriba y abajo, sin tregua. Por Hydra, Perseo, Andrómeda… Y abajo, hasta llegar a Casiopea. La primera estrella a la derecha y después todo recto hasta la mañana. Y otras muchas. Y a todas les pregunto: “¿La habéis visto? Por favor… He perdido mi estrella. Mi isla, que no existe. ¿Dónde estará ahora? ¿Qué estará haciendo? ¿Con quién?” Y a mi alrededor, ese silencio de esas estrellas entrometidas. El ruido molesto de mis lágrimas agotadas. Y yo, estúpido, buscando y esperando encontrar una respuesta. Dadme un porqué. Pero qué idiota. Ya se sabe. Cuando un amor se acaba se puede encontrar todo, excepto un porqué.

No me dá la gana de hacerlo..


No sé lo que quiero hoy, ni lo que querré mañana. Realmente no sé si soy feliz con lo que hago o con lo que dejo de hacer, si tengo lo que quiero o sólo quiero lo que tengo. No sé si estoy rodeada por la gente que me gustaría o por la que tengo que estarlo. No sé si voy por el buen camino o me torcí hace tiempo...
Pero puedo decir sin duda que disfruto de mi vida, que no voy a pensar en el futuro ni en el día en que moriré. Puede que dentro de algunos años mi vida cambie radicalmente y mi mundo tal y como es ahora deje de tener sentido. Esas cosas, esas personas, quizás caigan en el olvido. Por eso quiero salirme del camino, hacerle caso al corazón y no a la razón. Porque me gusta mi mundo tal y como es ahora y quiero aprovecharlo, por si se derrumba. Quiero equivocarme, como ya he hecho varias veces desde que propuse no hacerlo, quiero correr y caerme, beber y emborracharme hasta el punto de no poder mantener el equilibrio y quiero enamorarme, reír hasta que se me salten las lágrimas, saltar y al rato llorar. Esto es como todo, probablemente él también pueda desaparecer. Pero no quiero pensarlo. Sólo sé que él no es una parte más de mi mundo...Es uno aparte. No voy a ser de esa clase de cobardes que se entregan a medias a la otra persona por miedo al dolor. Le quiero, quiero a mis amigos, quiero fiestas todos los fines de semana y quiero dejar de escuchar eso de: ¿has pensado en tu futuro? Pues no, no lo he hecho y no me da la gana de hacerlo.